Los activos tóxicos  se ha popularizado en los mercados financieros a raíz de la crisis denominada subprime, y que identifica precisamente a ese tipo de activos de mala calidad, es decir, con mucho riesgo en cuanto a la probabilidad de recuperar su valor, y, que tiene una calificación muy mala o subprime.

Se trata de fondos de inversión de muy baja calidad creados con motivo de una préstamo hipotecario a personas con solvencia económica baja, garantizados por un inmueble cuyo precio real está muy alejado del especulativo. Su valor es prácticamente cero o negativo.