En el año 2016 el Banco Popular llevó a cabo una ampliación de capital con la emisión de nuevas acciones, operación que iba orientada a mejorar su financiación.

Contrariamente, y para sorpresa de todos, el año siguiente el Banco Popular fue adquirido por el Banco Santander por el precio de 1 € y los accionistas vieron desaparecer sus inversiones.

Para compensar a los afectados, el Santander hizo una oferta a los perjudicados, que además de insuficiente, les hacía renunciar a cualquier reclamación legal.

Más tarde, en marzo de 2018 una sentencia falló a favor de un accionista y le devolvió la inversión, los intereses y las costas del proceso. Quedaba claro que la solución ofrecida a cambio de renunciar a la vía judicial no era la mejor para el accionista.

La justicia ha declarado la existencia de error en el consentimiento de los accionistas en el momento de la compra de las acciones. La engañosa información facilitada por el Banco Popular en sus folletos informativos, donde se aseguraba rentabilidad, llevó a los clientes a hacerse una idea errónea de su inversión.

Si sois afectados, no dudéis en consultarnos. Os reclamaremos la anulación de la compra y devolución de la inversión realizada y los intereses.