Desde el pasado mes de marzo ya tenemos Sentencia del Tribunal Supremo nº 168/2020 que confirma la jurisprudencia de algunas audiencias provinciales.

Esta sentencia deja la puerta abierta a que los autónomos y las pymes puedan reclamar a los Bancos que las incluyeron en los préstamos hipotecarios i recuperar las cantidades ingresadas de más. Hasta ahora solo lo podían reclamar los particulares en su condición de consumidores.

Cuando los prestatarios no tuvieron oportunidad real de conocer que el préstamo estaba sujeto a una limitación de variabilidad del tipo de interés pactado vulnerando su buena fe a la hora de firmar los préstamos, habiendo incumplido el Banco sus obligaciones.

A partir de ahora este control de incorporación se puede hacer respecto a cualquier adherente, sea un particular consumidor o un profesional o empresa, acreditando los requisitos de los arts.5.7 y 7 de la Ley de las Condiciones Generales de la Contratación.

Se deberá demostrar que la cláusula no fue clara, concreta y sencilla, que no permitió una comprensión gramatical normal, y que el cliente no tuvo la oportunidad real de conocerla cuando se celebró el contrato, sin que se pueda demostrar existencia de negociación.

El Tribunal Supremo determina que dependerá de la información ofrecida, la diligencia del prestatario/a, el tipo de empresa, el volumen de negocio y su conocimiento en productos financieros.

Vale la pena valorar el caso concreto para exigir la reclamación de las cantidades pagadas de más con sus intereses.